Los niños que quieren dormir con sus padres

Después de un día agitado, de mucho trabajo y actividades que realizamos en el día, llega uno de los momentos más esperados " la hora de ir a dormir” .

Lamentablemente a veces no resulta tan fácil, nuestros hijos no quieren hacerlo, piden un “ ratito más” o simplemente solo quieren dormir a nuestro lado, no logrando conciliar el sueño de otra manera.
Algunos padres permiten ésta situación, otros lo hacen en determinadas ocasiones, cuando el niño está enfermo, los fines de semana, etc. Pero llega un momento que ésta situación puede convertirse en un hábito.
Permitir que el niño duerma todas las noches con sus padres no es beneficioso ni para él ni para sus padres. Lo lleva a ser absolutamente dependiente e incapaz de pasar una noche fuera de su casa.
Es importante que tengamos en cuenta diferentes factores: para los niños la hora de irse a dormir es el momento de la separación: de sus padres, de sus hermanos, de sus juguetes y de todas las cosas lindas que pasaron durante todo el día.
La "ansiedad por la separación" forma parte de una etapa crucial en el desarrollo infantil.
Para todos los niños pequeños, la hora de acostarse es la “hora de la separación”, donde son alejados del amor y del cuidado de sus padres, ya que al dormir junto a ellos se sienten seguros y protegidos.
Para los padres este momento también implica una separación. Muchos padres se sienten culpables por no estar todo el día con sus hijos, por no poder dedicarles todo el tiempo que ellos quisieran y es por esto que les cuesta poner un límite a la hora de ir a dormir. Cuando ven que su hijo se angustia y llora porque quiere dormir con ellos, simplemente, por la culpa que les genera lo dejan durmiendo a su lado.
Algunos padres consideran ésta situación como un hábito difícil de interrumpir sobre todo en situaciones agotadoras, cuando es muy tarde, todos están cansados y el niño llora continuamente. Resulta más fácil acostarlo dentro de su cama y así poder descansar.
Es en el momento de irse a dormir donde muchas veces se reflejan todas las ansiedades que se vivieron durante el día, si el niño estuvo todo el día con sus padres sin gozar de ningún espacio propio ¿por qué querrá a la noche irse a dormir solo?

Esta costumbre, de dormir junto a sus padres puede desconcertar al niño sobre su rol, el lugar que ocupa en su familia. Su cama es de alguna manera su lugar particular y propio en la casa. Cada integrante tiene el suyo.
Los padres deben ser concientes de la independencia que necesitan sus hijos, su individualidad, su propio espacio, para desarrollarse normalmente.
Si los niños comparten la cama con sus padres no les resultará claro cuál es su rol en la familia, su lugar, cuál es su cama y cuál la de sus padres.

Sin embargo, para ayudar a minimizar estos tipos comunes de problemas al dormir, los padres deben establecer rutinas consistentes regulando la hora de acostarse y las rutinas de dormir para los niños. Pero no hay que olvidarse de que de nada servirán si no las establecen con seguridad. Los padres, antes de todo, deben estar muy seguros y convencidos de lo que están estableciendo para sus hijos. Sino apenas serán actitudes o palabras vacías, Y lo que el niño necesita es sentirse seguro, si es posible, en todos los momentos del día, y especialmente en la hora de dormir.