La ONU,
preocupada por
tensiones entre
Israel y
Hizboláh.
El coordinador
especial de la ONU
para el Líbano,
Michael Williams,
aseguró que confía
en el compromiso de
Israel y la
organización
terrorista Hizboláh
con el alto el fuego
en el Líbano, pese
al reciente cruce de
amenazas entre las
dos partes.
El presidente de la
Autoridad Palestina,
Mahmud Abás, se ha
expresado en contra de
Irán en unas
declaraciones públicas,
diciendo que Teherán es
el culpable de que
fallaran los últimos
intentos por reconciliar
a su partido Fatah con
la organización
terrorista Hamás.
Lula inicia
primera visita de un
presidente brasileño
a Israel.
El presidente de Brasil,
Luiz Inacio Lula da
Silva inicia mañana una
gira en Oriente Medio
que lo traerá a Israel,
al los territorios
palestinos y a Jordania,
para tratar de
incrementar las
relaciones bilaterales e
impulsar la paz.
Ofra Jaza
(Tel Aviv,
19.11.1957 –
íd.,23.2.2000),
fue quizás
la más
popular de
entre las
voces
femeninas
que brindara
Israel, y
sin duda la
primera en
trascender
los límites
del país y
darse a
conocer
internacionalmente.
Im Nin'alu
(“Aunque
se cerrasen”),
su canción
más conocida
y la que le
valió el
éxito y el
reconocimiento
del mundo
entero.
Fue
ampliamente
reconocida
por su
peculiar
combinación
de ritmos
judeo-yemenitas
y música
pop,
aderezada
con textos
en hebreo
yemení,
árabe,
inglés y
francés, que
la hicieron
acreedora a
lo largo de
su carrera
de 16 Discos
de Oro y
Platino, así
como de la
única
nominación
de un
cantante
israelí al
premio
Grammy.
Ofra Jaza
nació en el
seno de una
familia
tradicional
de origen
yemení, e
irrumpió en
la escena
musical
internacional
en 1983,
cuando
representó a
Israel en el
Festival
Europeo de
la Canción,
Eurovisión,
en el que
consiguió un
meritorio
segundo
puesto con
su canción
Jai
(“Vivo”). Al
año
siguiente
lanzó su
disco
Yemenite
Songs, ícono
de la
carrera
musical de
la artista,
basado en
los poemas
del rabino
Shalom
Shabazi,
(1619-1679),
el más
grande de
los poetas
judíos del
Yemen. En
1994, a
pedido del
entonces
Primer
Ministro
Itzjak Rabin,
cantó en la
ceremonia en
que se le
impuso el
Premio Nobel
de la Paz en
Oslo.
Su prematuro
fallecimiento,
acaecido el
23 de
febrero de
2000 a los
42 años por
causa del
SIDA, dejó a
Israel
atónito.
Ehud Barak,
a la sazón
Primer
Ministro del
país, se
despidió de
ella
llamándola
"la
embajadora
cultural de
Israel, que
se fue
dejando una
marca
indeleble
que quedará
en todos
nosotros por
siempre".